La gente de 7 colinas ya la tiene, decidirán cuando se envía....para buscar firmas y firmar...
Trujillo, 15 de febrero de 2014
Ciudadano:
General Henry
Rangel Silva
Gobernador del
Estado Trujillo
Ciudad.
No con poca
dificultad hemos enfrentado el asesinato de nuestro hermano, amigo, camarada y
compañero de sueños y de lucha Pedro Pablo Rivero González. Usted ya debe
conocer quién era Pedro Pablo. De manera enfática queremos manifestar ante
Usted y la opinión pública en general que no compartimos la tesis de que
nuestro querido Pedro fue objeto de una muerte por encargo debido a motivos
pasionales. Sabemos que este elemento o causa ha sido manejado por los órganos
policiales en varias ocasiones. Sabemos que el sicario se ha vuelto un símbolo
de la muerte por encargo. También entendemos que es un “asalariado” de la
cultura de la muerte, y cómo símbolo de ella ha sido exportado de nuestra
hermana República de Colombia.
La muerte de Pedro
Pablo Rivero González, para nosotros, no fue objeto de motivos pasionales.
Nuestra comunidad 7 Colinas, su familia y sus amigos hemos promovido la
organización del Comité por la
Vida “Pedro Rivero” para exigir se siga investigando en torno
a este caso particular porque, entre otras cosas, como usted debe saber, Pedro
iba a la Ciudad
de Caracas a entregar las pruebas necesarias para demostrar los niveles de
corrupción en el Inces, organismo que dirigió con prontidud y conciencia
revolucionaria alrededor de la formación ética y solidaria. Debe investigarse
el destino de la valija donde llevaba tales pruebas de corrupción.
En segundo lugar,
queremos hacer otra observación o, mejor dicho, una interrogante. ¿Acaso se han
investigado los nexos que hay entre el supuesto encargador de la muerte de
Pedro Rivero con personajes del gobierno regional anterior a los cuales
prestaba supuestos servicios?. Si esto fuese así, se puede derivar otra causal
distinta o volver a la causal de que Pedro le estorbaba a ciertas personas
porque ponía en riesgo intereses oscuros provenientes de la corrupción. No
podemos olvidar que la corrupción es un sistema contaminante de la sociedad y
de sus instituciones y el corrupto, por ende, no actúa en la soledad y calcula
todos sus pasos, elaborando círculos a sus servicios hasta llegar a los más
periféricos como los sicarios mismos que combran por sus servicios mercenarios
de la muerte.
Nuestras sospechas
no están conducidas por un moralismo hueco. Queremos ir más allá del dolor por
el vil asesinato de nuestro hermano de sueños. Pedro sabía lo que hacía porque
forma parte de aquellos seres que viven en dignidad y en consonancia con sus
ideales, cuyo talante es repudiado por los que usan a las instituciones, a la
política y al pueblo para saquear impúnemente. La corrupción también es un acto
de guerra contra la patria y la paz. En este sentido, queremos que nos
escuchen. Esta investigación no se debe cerrar. De nuestra parte, ampliaremos
nuestro empeño para que se establezcan las responsabilidades del caso. La
violencia tiene muchas aristas y autores. Esta cultura de la muerte debe ser
derrotada por todos los que creemos en la vida digna, esa misma vida de la que
fue ejemplo Pedro Pablo Rivero González. El desafío por la paz también se vive
en nuestras comunidades día a día. Sabemos que la organización entre nosotros,
popular y sistemática, directa, con fe y alegría es una vía cotidiana para
enfrentar a los enemigos del pueblo y de su revolución.
Esperamos que nos
escuche. Este Comité nombrará una comisión para informarle con más detalles
sobre nuestra causa inmediata: esclarecer el asesinato de Pedro Pablo Rivero.
Vivir y luchar
hasta vencer
Por el Comité
“Pedro Rivero”
Muy atentamente,
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